La política es la única profesión donde se lucha por ser más estupido que el compañero, y mucho más si se tiene cargo. Un ejemplo claro son los diversos Ministerios y Ministros que ha tenido y tiene nuestro querido país, España. Sirva esta serie de posts como homenaje a la estupidez más suprema de la que hacen gala nuestros políticos, que suele derivar en gastar dinero público en chorradas extremas.

Empezaremos hablando de las Kellyfinder. ¿No te acuerdas de las Kellyfinder? Allá por 2006, a la Ministra de Vivienda (ministerio estúpido de por si) Mª Antonio Trujillo se le ocurrió la maravillosa idea de regalar entre los jóvenes unas zapatillas ‘molonas’ para ir a buscar casa: las Kelifinder. Nótese el colegueo y pretendida modernidad de los amiguetes responsables de la camapaña de marketing de llamar a las zapatillas ‘keli’ (término utilizado por los gualtrapas macarro-modernetes para designar ‘casa’) y ‘finder’ (del inglés ‘buscar’. Se ve que todo lo inglés suena a moderno).

Lo mejor de todo es que las zapatillas, por supuesto, existían de verdad. Encargaron la producción de 10.000 pares a la fábrica de zapatillas del correspondiente amiguete de turno. Las pedías por internet y podías recogerlas en la sede del Consejo de la Juventud de España más cercana. Por supuesto, yo me hice con las mías. No las he usado nunca (me vienen un poco grandes, la verdad) pero no descarto ponermelas un día cuando tenga la tentación de meterme en política. Quedan como un recuerdo de lo estúpidos que pueden ser los políticos: hasta el extremo de regalar zapatillas para buscar casa.

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