Leo estupefacto en ‘El Mundo’ que Alberto Saiz, director del CNI, sometió al polígrafo (también conocido como ‘máquina de la verdad’) a 10 agentes para comprobar si ellos habían filtrado la noticia de sus gastos y viajes a costa del erario público.

¿El polígrafo? ¿Pero usted que se ha creído, don Alberto? ¿Se cree que el CNI es como Telecinco, que rellena su parrilla con programas basados en este aparetejo de dudosa eficacia? Esta noticia debería de suponer la dimisión inmediata de Alberto Saiz, por tener la poca vergüenza de usar el polígrafo con 10 agentes. Pero claro, viendo que no ha dimitido después de descubrirse que pagaba viajes de ocio con el dinero de los españoles, que metía a amiguetes en el CNI, que utilizaba a sus agentes para que le limpiaran la piscina o incluso que les mandaba a comprar patatas

En un país decente a este señor lo habrían echado y probablemente se enfrentaría a numerosos cargos judiciales. Pero vivimos en una república banenera, en un país de pandereta. Y este hecho es buena muestra de ello.

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