El infierno. Eso es lo que he pensado conforme iba avanzando la mascletà de hoy. Ha empezado fuerte y ha acabado fuerte. Para ser un 4 de marzo, me ha sorprendido (y mucho) su potencia.

Ha seguido una línea clásica (como todas estos primeros días), pero nada más empezar ya se ha podido ver por donde iban a ir los tiros. La mascletà ha empezado directamente con el fuego aéreo, con una intensidad propia de los días grandes de Fallas. Con un buen enlace, ha empezado el fuego terrestre (con el aéreo con acompañamiento) que ha ido subiendo de intensidad hasta convertirse en, como ya he dicho, el infierno en sus tramos finales… por ello, el terremoto ha sido una continuación perfecta de ese tramo.

Y qué decir del terremoto… de los de libro. De menos a más, con un final apoteósico de los que gustan por estas tierras. Y el terremoto aéreo, más de lo mismo: muchísima intensidad, muy largo y con un golpe al final que ha servido de broche a una de las mejores mascletàs que he visto en los primeros días de Fallas desde hace muchos años.

La mascletà de hoy ha sido disparada por la Pirotecnia Fantasía C. Caballer… lo cual explica en buena medida lo que he descrito anteriormente… Y es que, que queréis que os diga, el apellido Caballer garantiza buenas mascletàs.

Disclaimer: No soy ningún entendido de las mascletàs (ni pretendo serlo). Simplemente expongo mi subjetivo punto de vista sobre las mascletàs que presencio in situ.

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